Vale soñar
"El festejo stronguista luego del gol de Neumann. El Tigre hizo respetar su casa y sigue soñando. (Foto. Marka Registrada)"
(Por Mauricio Céspedes).- The Strongest tuvo nuevamente una gran noche y venció por 2-0 a Wilstermann, principalmente para seguir en carrera por el título y continuar firme en la posición de clasificación a Copa Libertadores del próximo año; y después para ahogarle la fiesta al rojo que vino con toda su gente. El Siles y el Tigre se respetan y hoy lo volvimos a demostrar.
Era un partido de alto voltaje por lo que se jugaban ambos equipos. El aviador con una victoria se coronaba campeón y es por eso que mucha gente se trasladó desde Cochabamba con la fiesta armada. Por el otro lado, el conjunto atigrado quería reducir la distancia con el líder y mantener la diferencia con Bolívar en la tabla acumulada. Con un estadio casi lleno, el festejo y la alegría se quedaron en casa, como tenía que ser.
El primer tiempo fue parejo en cuanto a ocasiones creadas, ya que la pelota la manejó principalmente el gualdinegro. Con remates de larga distancia, Wilstermann preocupaba pero no era totalmente certero. The Strongest no logró generar mucho juego asociado pero igual tuvo sus chances de anotar, gracias a la buena noche de varios de sus futbolistas. Los 45 minutos iniciales terminaron en cero, pero con un aurinegro mas íntegro y firme en la cancha.
La segunda etapa, los dos equipos salieron con otra mentalidad pero fue el Tigre quien dio el primer golpe. A los 50’, Raul Castro filtró un gran balón para Rodrigo Vargas, que siguió ampliando su historia de amor con las redes y convirtió el primero con un remate cruzado. A partir de ahí, el rival se descontroló y sufrió la expulsión de Fernando Saucedo un minuto después. El conjunto de César Farías se paró muy bien y comenzó a controlar el partido con la tenencia del balón ante un cochabambino que no encontraba respuestas ni en las tribunas. Y a los 65’, otro gran toque en profundidad dejó solo a Pablo Escobar, quien enganchó hacia afuera y recibió la falta de Olivares en el área. La pelota la tomó Carlos Neumann, que lleno de confianza definió el penal para colocar el segundo. Se pudo haber convertido algún gol más pero el cotejo finalmente se cerró con el 2-0.
Fue otra gran noche de The Strongest, donde por tercer partido consecutivo dejó su valla en cero. En ofensiva, la confianza de los hombres de ataque hace que todos estén en un gran nivel. Ahora, el Tigre se despedirá de su gente el domingo ante San José y esperará un nuevo tropiezo del rojo para seguir soñando; obviamente con la victoria como único resultado que sirve.