Zarpazo del milagro

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Zarpazo del milagro

"El abrazo con el héroe de la tarde. El micrófono gualdinegro presente. (Foto. Marka Registrada)"

(Por Mauricio Céspedes).- Con un remate de Diego Bejarano en el último suspiro del partido, The Strongest logró un triunfo fundamental ante Wilstermann, en un cotejo que parecía escaparse de las manos gualdinegras. No fue bien jugado el compromiso por parte del local pero en esta etapa final del campeonato, si no se puede con fútbol, habrá que hacerlo con garra.

El Tigre inició con un onceno que tuvo la inclusión sorpresa de Jair Torrico en lugar de Walter Veizaga, e inesperadamente contó con Pablo Escobar en el banco de suplentes, capitán que sería vital en el segundo tiempo. Julio Zamora presentó lo que se preveía durante la semana, con mucha gente en el medio sector y un solo delantero. Fue un duelo cerrado y difícil para el atigrado, que en el primer tiempo no encontró su mejor rendimiento y en el segundo apostó por el empuje para alzarse con el triunfo.

En la etapa inicial, se notó que el parate le volvió a jugar una mala pasada al gualdinegro. Sin posibilidad de un trabajo táctico en el receso, por la ausencia de los 11 convocados a selecciones y la lesión de Escobar, se vio un equipo inconexo y que le costó encontrar sociedades efectivas y precisión entre sus hombres. Además, en más de una ocasión, se perdieron pelotas en campo propio y le dieron chances claras a Wilstermann para anotar, que no supo aprovechar.

En el segundo tiempo, pasaron 15 minutos y Farías tuvo que echar mano de Pablo y Veizaga, que desde lo anímico y también lo futbolístico, le dieron otro aire al equipo. Poco a poco, por la necesidad de ir en busca del ansiado grito, The Strongest fue empujando al aviador hacia su arco, que en la contra encontró posibilidades de amargar la tarde paceña. Parecía que otra vez se escapaban puntos en el Siles, pero surgió el goleador impensado del Tigre en el torneo: Diego Bejarano. Se acercaba el 94’, y en una jugada confusa (penal incluido sobre Vargas), el lateral derecho llegó y remató como si se le fuera la vida en ello, doblegando la resistencia del arquero y desatando la emoción en las tribunas.

A lo Tigre, cuando más se lo necesitaba. Empezar con un empate en casa esta fase final hubiera sido negativo desde todo punto de vista, pero se lograron tres puntos, que está vez van más allá del juego. Con el empate del celeste en Santa Cruz, solo tres puntos separan al líder y al aurinegro, con ocho jornadas por disputar.