Nunca hay que desistir

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Nunca hay que desistir

"La felicidad es interminable. The Strongest se llevó un premio merecido. (Foto. Marka Registrada)"

(Por Mauricio Céspedes).- Una vez más desde atrás, cuando todos ya proclamaban campeón al celeste, cuando todo parecía perdido, una vez más ‘a lo Tigre ’, The Strongest salió campeón. En el gran clásico, y el más importante de los últimos años, el gualdinegro venció con autoridad a Bolívar por 2-1 y coronó una campaña de ensueño.

La Paz se vistió del fútbol este día sábado, para celebrar la final entre los dos grandes de la ciudad y los mejores equipos del país. Ambos le sacaron 15 puntos al tercero y debían decidir en un mano a mano justo y necesario al mejor. Nadie puede decir que llegó disminuido porque en un clásico eso no existe y hoy, el equipo de César Farías demostró que es el que mejor juega de Bolivia, cerrando un 2016 de una manera que solo el más idealista lo habrá imaginado.

Fue un partido duro y complicado, no podía ser de otra forma. Al verse superado desde el minuto inicial, la academia apeló al juego brusco y a intentar sacar del partido a los futbolistas aurinegros, nunca lo logró. Un golpe malintencionado de Gutiérrez de entrada, patadas por aquí y por allá que Guery Vargas nunca frenó con las medidas necesarias. El atigrado no encontraba las formas de abrir el arco en el primer tiempo, hasta que apareció Diego Bejarano robando un balón en el medio y tras una confusión del fondo celeste, Pedrozo abrió el marcador al 32’.

La segunda etapa, The Strongest fue ordenado, sereno pero no efectivo. Ante la desesperación y necesidad de Bolívar para empatar, dejó muchos espacios atrás que el Tigre no materializó en goles. Hasta que al minuto 73’, se encontraron Pablo Escobar y Alejandro Chumacero, los dos referentes del club y le dieron el segundo al equipo, tras definición del capitán. A partir de ahí, la solidez defensiva fue suficiente para llevarse el título a casa, a pesar del descuento de Callejón sobre el final.

Merecido, luchado y soñado, así es el campeonato que se consiguió hoy. Siempre es lindo salir campeón, pero hacerlo ganándole al rival de toda la vida en una final le da ese toque especial que nunca olvidaremos. Solo agradecer y disfrutar, hoy somos los mejores de Bolivia y nos preparamos para cosas más grandes en el 2017, con la seguridad de jugar una séptima Copa Libertadores consecutiva en 2018.