Cuando llueve moja a todos
"El Tigre de esta tarde. Viscarra, Triverio, Amoroso, Wayar, Caire y Jusino. Ortega, Ursino, Osorio, Quaglio y Arrascaita. (Foto: The Strongest)"
(Por Martín Díaz Meave).- Si las dos expulsiones que The Strongest sufrió esta noche hubieran afectado el resultado, tendríamos a un montón de hinchas gualdinegros uniéndose al coro de protestas contra el arbitraje iniciado el jueves por los hinchas celestes. Desconfiado como es el boliviano, preferimos pensar mal y apuntar a la mano negra del rival de turno. Pero los problemas de nuestro arbitraje son evidentes, empíricamente comprobables y afectan a todos. Esta noche, el colegiado Revollo perdió el control del partido muy temprano. Expulsó a Joel Amoroso por una falta que no merecía amarilla, dejó sin cobrar una falta previa al penal, llenó de amarillas a la defensa del equipo manzanero (prácticamente lo diezmó para la vuelta) y dejó a The Strongest con 9 hombres y sin su DT.
Pero el Tigre lo aguantó y lo ganó. Al comenzar el campeonato, me preocupaba la falta de actitud del equipo y la poca mano del técnico. Nada más lejos de la realidad al terminar la ida de semifinales: el Derribador se plantó con mucho oficio, con orden y mucha garra. Cuando estuvimos con 10, la diferencia no se dejó sentir en el campo por el planteo tímido del equipo local. Cuando la roja le llegó a Jusino y las fuerzas no alcanzaron, San Billy Viscarra atajó NUEVE PELOTAS NUEVE para otra vez ser elegido figura del partido, apagar los gritos de gol del siempre peligroso Tommy Tovar y dejarnos en ventaja para el partido de vuelta.
La expulsión de Amoroso determinó la salida de Ortega, con una correspondiente merma en la generación de fútbol. Entraron Kuqui y Enoumbá, y solo Triverio quedó para buscar el arco. Pero cuando Kike se lesionó al comenzar el 2T, Lavallén prefirió pensar en el partido del miércoles en Chile y reemplazarlo por Miranda. El equipo se animó a atacar esporádicamente hasta la expulsión de Jusino, sin descuidar el fondo, que de rato en rato daba sustos. Fue un partido chivo, típico de un mata-mata, y lo ganó el que tuvo más cabeza fría, que pecho no, porque esta vez hasta hubo tangana al final.
Ahora, a pensar en Huachipato y a armar el puzzle para el partido de vuelta. Enorme victoria del vigente campeón. ¡A no confiarse! Y el hincha, desde luego, a alentar el próximo domingo.