Se solicita cardiólogo
"Así posó The Strongest en Warnes, sin arquero. Vaca después se mandaría un partidazo. (Agencias)"
(Por Mauricio Céspedes).- The Strongest se fue hasta a Warnes y revalidó su paternidad sobre Sport Boys, le ganó por 2-1 y volvió a jugar con los corazones de sus hinchas; que estuvieron hasta el minuto 94 con el Jesús en la boca. Con este triunfo, el gualdinegro alcanza el liderato con 20 puntos y se consolida como el mejor visitante del torneo.
Warnes es la casa del Tigre, cada vez que va a esta ciudad cruceña se trae puntos. Desde su ascenso a primera división, el Torito no ha logrado ganarle al atigrado de local. Hoy no fue la excepción, en un infierno de 37 grados, el cuadro dirigido por Pablo Caballero fue en busca de las tres unidades y retorna a la sede de gobierno como líder absoluto. En un campo de juego lamentable (que no debería estar habilitado para la práctica del fútbol profesional), The Strongest salió con todo desde el primer minuto y logró su premio a los 5´; cuando un mal pique del balón en el área de Sport Boys, le permitió a Rodrigo Ramallo definir de zurda y abrir el marcador.
A partir de ahí se vio un partido malo, no porque los equipos lo quisieran así, sino por el gramado del Samuel Vaca Jiménez; donde el esférico bota de manera impredecible y no permite jugar al ras del piso. Ni el gualdinegro tuvo oportunidades para aumentar la cuenta, ni el Torito llegó con claridad al pórtico defendido por Daniel Vaca. Hasta que llegó el minuto 42, un centro desde la izquierda que la defensa sólo miró pasar, Ballivián no despejo a tiempo y no tuvo reacción. Ante esto, Leonel Morales sacó un bonito disparo y empató el cotejo. No era merecido pero fue un castigo a la desatención aurinegra en la última línea.
Así concluyó la primera etapa, con un campo de juego que no permitió que se diera un choque “bonito”. El segundo tiempo inició de nuevo con Derribador atacando. Fue una movida táctica muy inteligente, porque en los primeros minutos, en Warnes, se puede correr y presionar; ya que después el clima te va desgastando el físico. A los 50´, Pablo Escobar metió un centro pasado que Ernesto Cristaldo bajó de cabeza para que alguien la empujara; no llegó ningún compañero pero si Helmuth Gutiérrez, quien colocó el balón lejos del alcance de Carlos Lampe. Gol en contra y nueva ventaja para el Tigre.
El cotejo mejoró pero no por un buen fútbol, sino más bien porque Sport Boys se fue con todo al ataque y The Strongest jugó con garra y corazón para defender su triunfo. Hubieron jugadas de peligro que la saga central controló o que Daniel Vaca neutralizó. El gualdinegro fue controlando los tiempos y dejando que el reloj corra. La hinchada presente en Warnes y los que escucharon o vieron el partido en el resto del mundo, otra vez sufrieron del corazón. Y es que ser stronguista es hasta malo para la salud en momentos, por cómo se viven los cotejos y porque muy rara vez se gana tranquilamente.
Se pudo liquidar de contra pero no se pudo o se quiso; Chávez y Escobar tuvieron las mejores chances para aumentar el marcador. El encuentro se hizo eterno pero finalmente llegó el pitazo de Maldonado que daba por terminado el enfrentamiento. No se pudo jugar pero se corrió, se metió y se puso huevos para conseguir esta vital victoria. El empate sólo convenía al del frente, es por eso que el punto no era un buen resultado.
Se viene el microciclo de la selección para seis de los jugadores, para después enfocar la atención en Universitario. El trabajo de Caballero está dando frutos pero ahora es cuando el equipo deberá demostrar de lo que está hecho. Lo ideal sería no soltar el primer lugar hasta el 20 de diciembre pero eso es casi imposible; lo real es que si se continúa por este camino y con la regularidad mostrada en estas ocho fechas, la posibilidad de alzar el trofeo a fin de año es alta. Dependemos sólo de nosotros para mantenernos ahí arriba, la próxima final es en el Siles el domingo 27, el día del hincha stronguista, y que mejor continuar como punteros en esa fecha tan especial y celebrar en lo más alto.