Costó desmantelar a la máquina vieja

El en El primer equipo
Costó desmantelar a la máquina vieja

"El Tigre sufrió y se defendió, pero ganó. (Foto. APG)"

(Por Oscar Alvis).- El camino cada vez se acorta más, solo quedan 10 fechas por jugar y por ende el margen de error es mínimo en la aspiración de campeonato. El Decano (que en algún momento vio distancias considerable con sus seguidores) debe remarla desde atrás pues dejó esfumarse ese colchón de puntos y resigno la punta por segunda vez en lo que va del torneo, pero la historia nos marca que reaccionamos de mejor manera ante este tipo de situaciones. La desmejorada Maquina Vieja, Destroyers se presentó como la primera de diez finales que vamos a disputar: un rival sumamente golpeado por los resultados, que perdió sus últimos cinco partidos y eso dio paso a un cambio de técnico en media semana. 

Con la aparición número 297 de Daniel Vaca Tasca en el arco más antiguo y más respetado del fútbol nacional (que está a poco de cumplir 8 años en nuestra institución y siempre le deseamos lo mejor), el onceno Atigrado nuevamente presentó variantes de inicio: Blackburn el goleador y Escobar el capitán comandando el ataque, en el medio campo la ausencia de Castro llama la atención y el eterno Jhasmany Campos que parece que tiene crédito ilimitado para jugar de inicio, en el fondo la misma formación que arrancó en Cochabamba. Tomaron 11 minutos para romper el cero con una jugada clásica de Pablo, buscar el primer palo en el primer corner que desvía levemente Valverde y caía el arco cruceño. Luego una hermosa jugada colectiva termina con el capitán definiendo pero anulado por el línea que observó que en el camino uno de los nuestros se interpuso en la visual del arquero en zona de fuera de juego, pero el dominio continuo en el inicial con un par de sobresaltos en área aurinegra que también muestran que la defensa aún tiene mucho que afinar, pero un punto alto fue Ballivian con velocidad ganando la línea en ataque y cubriendo su banda en defensa. Marcador corto, muy corto para los primeros 45.

El complemento fue un digno dolor de ojos viendo al Tigre volviendo a esas viejas malas mañas de regalar el protagonismo y luego buscar todo al pelotazo y que en más de una oportunidad me hizo cuestionar el trabajo de la semana, ¿se planea este tipo de cosas?. No se completaron tres pases seguidos, la pelota quemaba y todos solo la largaban donde y como fuera, apoyado todo este desorden desde el banco que espero más de 15 minutos para meter un cambio y sacar al relleno Campos por un Ibargüen que hizo lo mismo, relleno. Segundo cambio y mete al (en teoría) necesario Castro pero que entró con los botines al revés mostrando un nivel pobre, y para rematar el sufrimiento y el anti fútbol entra el multifuncional Jara en lugar de Escobar faltando 15 por jugar. La inoperancia del rival y un travesaño nos permitió seguir ganando y así se esfumó el encuentro. 

Todo el lote de punteros avanzó de a tres puntos a excepción de el Rojo del valle que se estrelló en la Caldera del diablo. Para los del discurso lo importante es ganar se cumplió y punto, pero lo que se vio en el segundo tiempo preocupa pues no podemos darnos el lujo de regalar 45 minutos sea cual sea el rival, las respuestas no llegaron ni del campo de juego ni del banco y merced a un primer tiempo discreto, con ese solitario gol del defensa Valverde se sumó y la carrera sigue palmo a palmo en busca del cetro del segundo semestre 2018.