Que sea el inicio
"Puño arriba y felicidad, la imagen de Pablo que representa a los bolivianos. (Foto. Prensa FBF)"
(Por Mauricio Céspedes).- La selección boliviana venció por 2-0 a Argentina en el estadio Hernando Siles y le dio la primera victoria a Mauricio Soria en su nueva etapa como seleccionador. Con un onceno ‘paceño’, la Verde superó a la Albiceleste sin Messi, que cuando se dedicó a jugar generó peligro, y la dejó en zona de repechaje. Un resultado que esperemos sea el comienzo de un proceso y no sólo un triunfo aislado.
La ausencia del mejor del mundo no provocó ningún cambio en la idea de Soria, que sabía muy bien lo que quería hacer en La Paz. Se guardó a los Tigres, a Flores, a Zenteno y los juntó con Lampe, Raldes, Arce y Martins para armar un combinado con ocho jugadores de los clubes paceños. El plan dio resultado y el técnico logró un equipo equilibrado y ofensivo para enfrentar a un rival que vino a llevarse algo a pesar del bajón de última hora por Lionel Messi.
Bolivia inició muy bien el cotejo, presionando con un juego vertical para que Argentina sienta la localía. Sin embargo, no supo aprovechar las chances y poco a poco, con la ayuda del árbitro que permitió la pérdida de tiempo, el visitante se acomodó y se limitó a defender, tratando de utilizar los errores nacionales. Cuando todo parecía complicarse y cerrarse, apareció Pablo Escobar en el sector derecho y mandó un centro preciso para Juan Carlos Arce, que con un buen movimiento de cabeza abrió el marcador a los 31' y le sacó la mochila de encima a la selección.
La segunda etapa, el conjunto de Bauza trató de salir de su campo, timorato y con el complejo de la altura encima. Bolivia cedió el protagonismo, sobretodo después del minuto 53, cuando llegó el gol de Marcelo Martins tras un buen desborde y centro de Jorge Flores. A partir de ahí, el local retrocedió y ya no presionaba tan arriba, dándole ‘aire’ y vida a una Argentina que no la supo aprovechar y que no fue efectiva en las pocas posibilidades que tuvo.
Fue un lindo triunfo, pero que no debe quedar como tantas victorias solitarias y que sirvieron para alegrías momentáneas y sin un objetivo. Se debe buscar la conjunción de experiencia y juventud en lo que resta de las clasificatorias, con la meta de que los chicos lleguen listos para la próxima Eliminatoria y sea posible competir, todo dentro de un proceso.