Sueño triturado
"River hizo lo que quiso con Wilstermann y lo aplastó en el Monumental. (Foto. APG)"
BUENOS AIRES/ARGENTINA, sep 21 (APG).- River Plate hizo posible la remontada y a la misión cumplida agregó una goleada histórica de 8-0 sobre Wilstermann para abrir las puertas e ingresar a la semifinal de la Copa Libertadores de América, este jueves por la noche, en el estadio Monumental, donde el cotejo fue resuelto durante los primeros 45 minutos, etapa en la cual fueron anotados cuatro de los ocho tantos.
Pese a la copiosa lluvia que cayó en Buenos Aires, los jugadores del cuadro millonario se deslizaron con facilidad entre los hombres de Wilstermann y en cuestión de 20 minutos -con una actuación para descartar de Ignacio Scocco- ya tenían una ventaja de 3-0, con lo cual igualó la llave, pero siguió con el martilleo y a los 36´ Enzo Pérez logró otro tanto (4-0) para dejar resuelta las acciones y en el complemento el local se encargó de borrar toda esperanza con la conquista de los otros tantos que redondearon una excelente
El elenco de la franja roja tuvo acceso al pórtico de Wilstermann temprano en el partido, con las facilidades que encontró en su camino borró toda la buena imagen que dejó el plantel boliviano hasta este cotejo durante su campaña en la Libertadores de este año. El planteamiento del director técnico, Roberto Mosquero, quedó bajo las críticas.
Scocco tuvo una noche inolvidable porque fue el autor de cinco tantos, se movió por todo el frente de ataque a gusto y placer ante una defensa que fue superada en todos los aspectos y en una velada en la cual el arquero Raúl Olivares también cometió errores.
El festival de goles de Scocco comenzó a los nueve minutos, siguió a los 13´, a los 19´, y por si fuera poco a segundos de iniciado el complementó aumentó la diferencia y la quinta conquista fue marcada a los 67´.
Los demás goles adornaron este triunfo, los autores fueron Enzo Pérez a los 36´y a los 66´, e Ignacio Fernández anotó el otro gol a los 52´. Las definiciones fueron de todo tipo, etilo y forma. Hubo otras oportunidades que pudieron hacer esta caída más dolorosa, pero River Plate bajó la presión.
Al equipo argentino le salió el partido a pedir de boca, sus remates finalizaron en el fondo de las redes, ganaron en velocidad, desbordes certeros, coordinación precisa y triangulaciones exactas que dejaron mareado al Imperial Escarlata.
Wilstermann tuvo una despedida ingrata y penosa de la Libertadores, no tuvo ni una ocasión clara para descontar y los futbolistas caminaron desordenados y sin dirección. Con cada minuto que transcurría la imagen de River Plate crecía y los aviadores desaparecieron.