Una noche muy rara
"El partido entre The Strongest y Totora Real Oruro, disputado la noche del jueves en el estadio Hernando Siles, sufrió una interrupción inusual y prolongada. (Foto: Marcela López)"
(Por Víctor Bedoya).- El partido entre The Strongest y Totora Real Oruro, disputado la noche del jueves en el estadio Hernando Siles, sufrió una interrupción inusual y prolongada. Al finalizar el primer tiempo, que concluyó a las 18:55, los jugadores de Totora Real Oruro se negaron a regresar al campo de juego, alegando que un gas lacrimógeno había sido lanzado en su vestuario. Este incidente afectó, supuestamente, a la mitad del equipo titular, causando un retraso de 45 minutos en la reanudación del encuentro. La situación generó un ambiente de tensión y controversia, marcando el desarrollo de un partido que finalmente terminó con la victoria del rojo carmesí por 1-0, lo que les permitió asumir el liderato del grupo B en la Copa División Profesional.
La versión de los hechos por parte del equipo visitante fue recibida con escepticismo por The Strongest. Adrián Monje, representante del club atigrado, expresó su desconfianza, calificando de sospechoso que el gas solo afectara a seis jugadores titulares y que el resto no saliera de inmediato del vestuario para buscar aire o auxilio. En contraste, en el post partido el entrenador de Totora Real Oruro, el argentino Marcelo Straccia, visiblemente molesto , declaró: El gas vino de afuera. No tenemos más de qué hablar de este tema.
Los jugadores de Totora Real Oruro rápidamente hicieron saber del incidente. Julio Vila, capitán del equipo, fue el encargado de comunicar lo sucedido al equipo arbitral y a la mesa de control, e incluso intercambió impresiones con Jaime Arrascaita de The Strongest, sin llegar a un acuerdo afirmo que: Hay varios compañeros que están mal, son por lo menos seis. Finalizado el cotejo, Yhonjairo Villegas, jugador de Totora Real Oruro, corroboró la versión de su capitán, señalando: El profesor comenzó a dar la charla y ahí fue que lanzaron los gases, y añadió: Algunos compañeros estaban muy mal, es por eso que se demoró el partido.
Finalmente, la transmisión oficial informó que, tras varias consideraciones, el partido se reanudaría, dando inicio la segunda mitad a las 19:48, después de una pausa de 53 minutos en lugar de los 15 habituales.
Una vez finalizado el encuentro, el Club Deportivo Totora Real Oruro (CDT Real Oruro) emitió un comunicado oficial, calificando el supuesto ataque como un cobarde atentado antideportivo. En el comunicado, la entidad orureña denunció que The Strongest, como equipo anfitrión, no brindó las garantías de seguridad correspondientes que exige el reglamento del campeonato. El club orureño afirmó que la acción afectó a futbolistas, cuerpo técnico y demás integrantes del plantel, obligándolos a recibir atención médica de urgencia. Además, en el comunicado, la dirigencia orureña expresó su repudio por este tipo de actitudes, exigiendo una investigación exhaustiva y la aplicación de sanciones ejemplares para los responsables.
A pesar de las graves denuncias, la situación presenta elementos contradictorios. Real Oruro denunció a través de sus redes sociales y el comunicado que su vestuario fue gasificado en el entretiempo, afirmando que no podían respirar y que fue un atentado. Sin embargo, minutos después del partido, se observa al mismo equipo celebrando la victoria en el mismo vestuario contaminado, sin aparentes señales de afectación. Este hecho genera dudas, ya que, en la era actual donde todo se graba, no se presentó ni una sola foto, ni un video, ni evidencia de ningún jugador recibiendo atención médica en ese momento.
Hasta el cierre de la jornada, The Strongest no había emitido una postura oficial sobre los hechos denunciados ni sobre las acusaciones de falta de seguridad, dejando la versión de los acontecimientos con un solo lado. Por su parte, la dirigencia orureña informó que en las próximas horas formalizará la querella ante el ente competente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).