Justicia divina
"El abrazo de Pablo con Pedrozo, el abrazo de todos en busca del gran sueño. (Foto. Marka Registrada)"
(Por Mauricio Céspedes).- The Strongest volvió a dar una lección de fútbol, a pesar de su nerviosismo en varios pasajes del partido, y venció por 7-2 a San José en el estadio Hernando Siles, en lo que era su parte del trabajo para llegar a un partido extra. La otra mitad la hizo Sport Boys, que con mucho profesionalismo y ocho futbolistas en cancha, le ganó a Bolívar en el minuto 100 del juego en Warnes.
Fue un partido frenético, emocionante y lleno de nerviosismo. En su momento, el empate de Bolívar llegó a la vez del de San José y luego, la ventaja atigrada ocurrió al mismo tiempo que la del Torito. Con los ojos en el Siles y el oído en el Samuel Vaca, así jugó el conjunto atigrado esta tarde y eso le jugó en contra, ya que el nerviosismo le dio chances de pelea y supervivencia al santo. Finalmente, las cosas entraron en la normalidad en La Paz y en Warnes ocurrió el milagro que le da la posibilidad al Tigre de pelear mano a mano el campeonato.
Fue un primer tiempo extraño. The Strongest comenzó con todo y a los 44 segundos se puso en ventaja con gol de Fabricio Pedrozo, lo que hacía ver una jornada tranquila. Sin embargo, el local se fue quedando y a los 23’ llegó el gol de Ovejero para el Toro, lo que pareció desconcentrar al aurinegro. El 28’ enfrió el ambiente del gigante de Miraflores, Luis Alí anotó la igualdad del orureño y Callejón empataba para Bolívar. El conjunto atigrado herido, salió en busca del partido otra vez y lo encontró en un jugada fortuita entre Pedrozo-Chumacero y la definición de Escobar al 34’, para que segundos después Coimbra le devuelva la ventaja a Sport Boys. La etapa se cerró con un balde de agua fría: el empate 2-2 de Gabriel Ríos.
El resultado se daba en el oriente pero el Tigre no hacía su tarea, por lo que el segundo tiempo era a matar o morir. Al minuto 49’, se juntaron los goleadores del equipo para marcar el tercero; centro de Diego Bejarano y cabezazo de Escobar. A los 66’, llegaba nuevamente el empate del celeste y a partir de ahí, los nervios. El gualdinegro dominó a partir de ese momento, con una lluvia de goles y tormenta de fútbol. A los 70’, el capitán le devolvió gentilezas con un centro a Diego Bejarano, para anotar el cuarto. A los 75, Chuma asistió al emblema para el quinto. El mismo Alejandro convirtió el sexto con una gran jugada individual y Pedrozo selló la goleada con un golpe de cabeza a los 87’. Fue un triunfo con autoridad.
Con el cotejo finalizado, los hombres atigrados se quedaron un momento en la cancha y minutos después (con el duelo en Warnes aun en juego) se metieron al vestuario. En el Samuel Vaca se habían adicionado cinco minutos, cuando llegó la trifulca por una falta de Meleán sobre Callejón, lo que generó múltiples expulsiones. Correctamente, José Jordan dejó jugar hasta el 100’, que es cuando llegó el milagro. Un centro al área, horrible salida de Zamora y Carlos Vargas convertía para el Torito, tanto que hizo explotar a la patria stronguista.
Justicia divina o milagro, como sea que lo quieran ver, The Strongest depende de si mismo para salir campeón. El día viernes debe ser la cita porque así está establecido por la Liga, aunque la academia lo quiere jugar el domingo. Mas allá de eso, el que se consagre será con todos los merecimientos, sin dejar dudas ni especulaciones y ahí el Tigre tiene la gran oportunidad de callar nuevamente el festejo armado del eterno rival.