El Clásico del Milenio

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El Clásico del Milenio

"Vidal Gonzáles, Adrián Romero y Rolando Rea frente a la Sur, inolvidable. (Fuente: Archivo)"

(Por Marcelo De la Cruz). - El 4 de diciembre de 1999 fue el día en que todos los atigrados festejamos la victoria ante Bolívar 1 a 0 de una manera muy especial, no solo nos dio chances serias luego de salir campeones de ese hexagonal, sino que, al ser el último de esa etapa de tiempo, le pusimos ese nombre: El clásico del Milenio, uno de los más recordados de la historia atigrada.

Fue sábado porque al día siguiente había elecciones a alcalde en La Paz, el partido se jugó a las cinco de la tarde y fue televisado de forma abierta para todo el país. El Tigre entró a la cancha con Marco Barrero en la portería; Ronald Gutiérrez, Adrián Romero, Ronald Arna, Herman Solíz y Rolando Rea; Richard Rojas, Sandro Coelho y José Peña; adelante Antonio Vidal Gonzáles y Álvaro Peña. Floreal García ingresó por Vidal Gonzáles y Danny Callaú por Álvaro Peña. El técnico de esa histórica tarde fue Mario Alberto Kempes.

Bolívar lo hizo con Gustavo Geloz en la puerta; Gatty, Ferreira, Pizarro y Lozano; Cristaldo, Soria, Liendo y Sánchez; adelante Botero y Miguel Mercado. El técnico era el profe Orozco.

El juez del partido Marcelo Ortubé, ayudado por Esteban Perca y Gregorio Chirino. Ese día salió expulsado José Peña del gualdinegro que terminó jugando con diez hombres. El único gol del partido lo hizo Antonio Vidal Gonzáles de tiro penal, en el arco sur, a los 28’ del primer tiempo. 

Ese día el Tigre lo ganó por “inteligencia”, porque si bien no fue el que atacó más, fue el que midió el partido antes y después del gol. Bolívar tuvo todo el tiempo y los espacios para dar vuelta un resultado; pero el Tigre no se lo dejó, fue ordenado y a la hora de defender un resultado más “inteligente”.

Es más, en el segundo tiempo cuando jugó con uno menos por la expulsión de José Peña, peleó más los balones. Esa vieja estirpe de garra, pasión y sentimiento estuvo escrita esa tarde de sábado a poco de que se inaugure el nuevo Milenio. No fue un partido más porque el espectáculo también fue bueno y el marco de público espectacular. Ese día se vendieron 40.260 entradas y cerca de 5 mil libres llenaron el estadio dándole una imagen majestuosa al escenario. 

Cuando más atacaba Bolívar Gustavo Geloz trabó a Coelho en el área grande y el penal lo cambio el “misionero” Antonio Vidal Gonzáles. Cuando lo festejaron frente a la sur, vaya que hay cosas curiosas y gratificantes, todos nos abrazamos esa jornada. No tengo otro recuerdo de es Ultra Sur tan exultante, fue también un abrazo entre todos los hermanos, la familia, todos – creo- estábamos ahí. 

Con los años ese partido cobró fisonomía de mito, el Tigre nos dio muchas más alegrías y partidos emocionantes; pero este clásico del Milenio nos volvió a enamorar a todos los gualdinegros de esa generación. Desde 1993 no salíamos campeones y ese 1999 se hizo el quiebre unos días después en Sucre. A veces solo cierro los ojos y pienso en Vidal abrazado con todos nosotros, Coelho detrás y Romero dando un salto para sumarse a la fiesta. Ese día nos hicimos más Tigres los Tigres de verdad, ese día lo vi al profe Kempes fumarse mil puchos por la ansiedad, ese día terminamos el Milenio ganándole a Bolívar.