La selección pintada de oro y negro

El en Entrevista
La selección pintada de oro y negro

"A la izquierda Daniel Vaca izando la bandera, a la derecha Zenteno. Para el gualdinegro fue todo un orgullo. (Lima)"

(Por Mauricio Céspedes).- Aproximadamente a las 7:30 de la mañana, la selección boliviana se dio cita al Colegio Militar, para compartir un momento especial con los soldados y oficiales. Pudieron entonar el himno, saludar a la bandera como también practicar tiro en el polígono de la institución militar. Uno de los destacados fue Daniel Vaca, quien tuvo el privilegio de izar la bandera de reivindicación marítima y quedar como uno de los candidatos a ser el capitán del combinado nacional.

Fue una jornada distinta la vivida por los seleccionados. En su salida del Colegio Militar, los jugadores y cuerpo técnico salieron revitalizados y mostrando un patriotismo renovado. “Agradecer a esta gente que nos dejó compartir con ellos, es algo inolvidable”, expresó Walter Veizaga. Uno de los hombres que pudo recordar sus tiempos en la pre-militar fue Raúl Castro, que se encontró con viejos conocidos. “Me pude volver a encontrar con mi Mayor y es una alegría grande para mi persona”, dijo el “Comandante”.

Sin duda, la figura de la mañana fue Daniel Vaca. El portero fue protagonistas del acto principal, que fue la entonación del himno nacional; en el cuál el arquero atigrado izó una de las banderas. “Uno tiene que estar preparado, de la manera que llegue a la selección e izar la bandera es un orgullo para mí”, comentó Daniel. El guardameta llegó en reemplazo del lesionado Romel Quiñonez y ahora es el candidato principal a ocupar el arco en el debut por eliminatorias e incluso a portar el cintillo de capitán. “Ahora es Bolivia, nosotros estamos confiados en el apoyo. Sabemos que será difícil pero no imposible”, añadió Vaca.

“Creo que esto te emociona y te motiva para que el partido contra Uruguay entremos con todo”, dijo Veizaga, quien fue uno de los más conmovidos por el cariño mostrado de parte de los soldados y cadetes. “Es una batalla muy linda pero será muy difícil, tenemos todas las armas”, agregó Walter. Los seleccionados tuvieron la oportunidad de disparar armas militares, compartiendo momentos muy motivantes y que renovaron el sentido de nacionalismo en ellos. “Siempre te hablan de esto, pero mientras no lo sientes no se compara”, opinó el volante aurinegro.

Pero no todo fue alegría en el Colegio Militar, ya que se confirmó la baja de Rodrigo Ramallo para los dos encuentros del combinado nacional. “Podría haberme enfocado en recuperarme para el partido contra Ecuador pero me estaría arriesgando mucho. Es una recuperación que tiene que tener su tiempo”, comentó Rodrigo. El delantero no ocultó su tristeza y molestia por la lesión que lo dejará afuera de las canchas por 15 días como mínimo. “Estoy seguro que las cosas pasan por algo, hoy en día se pierde una oportunidad pero más adelante se abrirán más puertas”, finalizó.

Fue un acto que sirvió sobretodo de motivación para los jugadores, que se llenaron del sentimiento de ser boliviano al ver el fervor con el que cantan los soldados el himno o la recreación de la Guerra del Chaco. Esta clase de actividades, sirven para fortalecer a cada uno de los seleccionados y que el día del partido salgan a ganar una “guerra”. Es una lástima que Rodrigo Ramallo tenga que dejar la verde en su mejor momento pero ya llegará la chance de brillar para el cochabambino. Para el resto de atigrados, que en su mayoría serán titulares, el partido contra Uruguay será una prueba de fuego para demostrar lo hecho hasta ahora en el club.