El capitán de familia
"Escobar, el emblema e ídolo gualdinegro por excelencia. (Foto. APG)"
(Por Mauricio Céspedes).- Pablo Escobar, capitán de The Strongest, cumplió hoy 40 años y sigue viviendo el día a día con mucha intensidad y a la par de sus compañeros. Lo que se le viene dificultando al emblema es estar alejado de su familia, ya que el tiempo le ha mostrado los momentos especiales que le quitó el fútbol, pero consciente de que sigue haciendo lo que ama y en la institución de la cual es hincha. Los deseos son secretos y personales, pero en el día de su cumpleaños, el ‘Patrón del bien’ tiene toda la fuerza para seguir liderando al Tigre a nuevos horizontes.
“Aquí trabajando en esta gira de pretemporada, es un día especial obviamente, pero como la mayoría me toca pasarlo con mi segunda familia y extrañando a la esposa, a mis hijos, mis padres y hermanos. Por suerte cada año tenemos un grupo humano excelente y nos acompañamos mucho en estos momentos. Son muchos cumpleaños fuera de casa pero es el precio caro que pagamos por hacer esto que nos gusta, obviamente al pasar el tiempo cuesta más, es lo que el fútbol me ha quitado también, cosas que no tienen valor”, expresó Pablo en contacto exclusivo con EL DERRIBADOR y Adrián Zalles en Lima, donde el gualdinegro cumple cotejos amistosos de pretemporada. Escobar se considera una persona ‘casera', muy apegado a su familia, y es seguramente la parte más dolorosa de pasar un cumpleaños más fuera de su hogar y sus seres queridos.
“Estoy cumpliendo 40 años, suena mucho, pero tranquilo y contento de hacer lo que hago. Yo me siento como me siento, no busco sentirme más joven o mayor, y yo me siento bien. Tengo una linda familia, con salud por suerte, entrenó bien en el día a día y eso me va marcando, además que estoy en el lugar donde soy feliz, que es The Strongest”, aseveró el emblema, respaldado en su rendimiento físico y futbolístico para continuar con su carrera en el Tigre, alejado de lesiones serias o desgaste después de tantos años de jugar a la pelota. “Vivo el día a día al máximo, exigiendo a los que tengo alrededor y exigiéndome a mi mismo, por suerte mis compañeros me entienden en ese sentido. Apunto más al futuro que al pasado, me siento muy mal cuando no puedo aportar al máximo, no me fijo mucho en lo que hicimos porque sería estancarnos y lo que buscamos siempre es que este club sea más grande y más competitivo”, comentó Escobar.
Desde su llegada en 2005 a la institución atigrada, Pablo se convirtió rápidamente en un referente, y con su retorno en 2011 terminó de constituirse en un ídolo del club, con un total de cinco títulos y siete Copas Libertadores seguidas. El capitán ha visto año tras año el crecimiento de la institución y reconoce que está en el mejor equipo del país: “Los seres humanos nos quejamos más de lo que no tenemos y le quitamos valor a lo que si tenemos. Tenemos que valorarnos más, creer en nosotros, así que no creo y no pienso en algo específico que necesite el club, obviamente siempre queremos mejorar y evolucionar”, aseguró.
Finalmente, Pablo se refirió su relación con Bolivia, país que lo adoptó y al que defendió múltiples veces en Clasificatorias y Copa América, pero con la humildad que lo caracteriza, descartó merecer alguna especie de despedida de La Verde. “No sé si merezco un partido despedida en la selección, no sé si hace falta, porque todo lo que hice fue parte de mi trabajo y de lo que tenía que hacer. Soy inmensamente agradecido de haber vestido la camiseta de la selección, porque me dio la posibilidad de representar a un país y cantar un himno en las eliminatorias, algo que yo soñaba desde chico más allá de haber nacido en Paraguay”, enfatizó.