El Poder del Gol
"La cara llena de gol de Rolando Blackburn. (Foto: APG)"
(Por Oscar Alejandro Alvis).- The Strongest retomó la confianza y dejó de lado lo pasado el fin de semana. Ganó con un contundente 4-1 y sus goleadores volvieron a reencontrarse con las redes.
En un horario por demás malo (18:45 en media semana) el Decano recibía a Real Potosí con la firme necesidad de ganar, hacerlo con buen fútbol y con buena diferencia para disipar las dudas que generó el rendimiento del pasado sábado en Santa Cruz. Pablo movió el equipo de manera llamativa: sacó al lado derecho de su defensa (Vargas y Machado) y puso a Ortiz-Martelli en su lugar, en el medio la reincorporación de Ramiro Vaca de la selección nacional lo puso de titular y con él cubriendo la plaza del sub 20, Sotomayor no acción y Cure cubrió ese puesto. El resto del onceno ya casi sale de memoria.
Con un inicio timorato el Aurinegro fue asentándose pero igual la línea defensiva no era prenda de garantía pues el rival con muy poco llegaba, no con peligro pero si se asomaba a la meta defendida por el capitán, Daniel Vaca. Llegó la tranquilidad - a los 19 minutos - cuando por fin se secó la pólvora de Blackburn que luego de un centro de Reinoso por derecha, el panameño la mando a guardar con un cabezaso y se sacó la mufa. La ventana dejaba paz en el Patrón y sus dirigidos que buscaban más pero un off side - que no era - anuló un gol del 9 Atigrado que más adelante vería ahogar el grito de gol por el arquero visitante. A tres minutos del final del inicial llega la pena máxima, luego de un empujón evidente de Tordoya sobre Blackburn, pero esta la haría efectiva Reinoso que también se reconcilió con las redes y nuestro arietes dejaban la sequía de lado.
Para el complemento llegó primero un cambio: Ramiro Vaca deja su lugar a Jhasmany Campos. Necesario para que el centrocampista, que retornaba de una lesión, gane confianza y juego. Los primeros minutos el Decano soltó el acelerador, solo buscaba la posesión sin producción: toques lateralizados pero no había verticalidad. Escobar metía otro cambio y debut en el Aurinegro: sale Reinoso y entra Alencastro que dejó una regular impresión en sus minutos en cancha.
A 10 del final el Tigre se pone presión solo, Martelli en su afán de despejar marca en contra: 2-1 el resultado más peligroso en el fútbol. Era una prueba de carácter para el plantel que supo responder: a seis del final Jhasmany mete un centro milimétrico que conecta nuevamente Blackburn que ponía su doblete y el tercero para los oro y negro, a un minuto de los 90 reglamentarios el mismo Jhasmany saca un remate luego de un pase de la muerte de Veizaga (que reemplazo a Cure) y pone cifras definitivas.
Punto alto para el hombre del dorsal 11, que viene con una deuda de juego importante pero hoy dio el pase y el gol para la tranquilidad de la patria aurinegra. Blackburn siempre desequilibrante en el juego porque marca goles y de eso se alimenta el delantero, Reinoso también retorna al gol. Atrás aún la defensa a momentos hace aguas, la deuda es evidente pues no podemos acabar con el arco en cero, pero Maxi rindió mejor que los dos partidos iniciales de Vargas en ese puesto. Aún esperamos la aparición de Cure y esa velocidad de la que tanto se habló, ¿cuestión de adaptación es lo que vive el venezolano?.
El Tigre ganó - también en confianza - y suma su segunda victoria en casa, donde hay que hacerse el más fuerte. El fin de semana nos pone de nuevo en tierra camba ahora frente a Oriente donde no solo se debe sumar, será la última prueba del onceno antes de entrar en escenario internacional cuando el próximo martes recibamos a Libertad de Paraguay.