Francia viene en serio
"Muslera deja pasar, el gol sera parte de la clasificación francesa. (Foto: FIFA)"
(Por Oscar Alejandro Alvis Aramayo).- Cuando se armaron los cruces de cuartos Francia vs Uruguay se ganó el título del mejor duelo a disputarse, por lo demostrado en octavos dejando a Argentina y Portugal respectivamente en el camino y a sus extraterrestres Messi y Ronaldo.
Les Bleus dirigidos por un ex campeón mundial - Deschamps - tienen el convencimiento de que pueden ser campeones y luego de una fase de grupos algo discreta, sacaron el buen fútbol en las fases desicivas con un trio de en sueño adelante (Giroud, Griezmann y la joven revelación y candidato a balón de oro personal, Mbappé) ya se llevaron puestos a los dos grandes del río de la plata con juego a ras del piso, a un toque, un equilibrio importante en todas sus líneas y con mucha eficiencia para definir los duelos. Su posesión de balón diría que tienen incontables remates al arco pero la realidad marca otra cosa: mantener la posesión, defenderse con el control de el balón es lo primordial y luego entran en escena las cartas de gol que si cuentan con solo 3 opciones de gol en todo el encuentro, encajan mínimo 2 y a otra cosa mariposa. Pragmáticos en su juego y con el dominio del balón son una selección bien trabajada que quiere coronar todo levantando la obsesión mundial el próximo 15 de julio y tienen con que.
Los charruas por su parte se vieron desarmados por la ausencia de Cavani (lesionado en octavos) y no fueron el mismo rival aguerrido que se comía hasta el pasto cuando salía a jugar. La cabeza muy caliente al empezar el encuentro fue derivando en muchas faltas innecesarias, los nervios hicieron presa fácil de un equipo que solo contaba con uno de sus artilleros adelante (Suárez acompañado solo en presencia por Stuani, en el juego poco y nada de este último) y recibieron el primer golpe en una de sus especialidades, la pelota parada. Hubo una leve reacción antes del final del primer tiempo pero Lloris dijo no sobre la línea luego de un cabezazo de Cáceres. En el complemento, la celeste tenía un rival más, el reloj y fruto de eso la claridad estuvo ausente cada vez más y fue sepultada luego de un horror de Muslera que dio un digno homenaje a Karius de como NO poner las manos ante un remate de media distancia; el medio uruguayo Griezmann no celebró su gol, por respeto o porque fue un gol regalado, nunca lo sabremos. El Maestro Tabárez una vez más queda en el camino con su Uruguay al que le devolvió esa garra y polenta charrúa pero que no pudo coronar con un título mundial (si logró la copa América en 2011) y ve otra generación, como muchas otras en este mundial, irse sin saborear la gloria máxima del fútbol.
Un punto alto para Oscar Washington Tabárez, el Maestro, que agarro una selección fuera del mundial 2006 y desde ahí su trabajo fue digno de ejemplo poniendo a Uruguay - primer campeón mundial en 1930 - en las esferas que le corresponden: luchando instancias definitivas, siempre siendo un rival al que todos respetaron, sacando figuras mundiales de renombre, no faltando a ninguna cita mundialista desde que asumió como adiestrador charrua. Pero vas más allá de lo deportivo lo que nos deja: una enfermedad degenerativa no lo detuvo en su empresa de seguir al frente de la celeste, con 71 años encima con humildad y trabajo como carta de presentación forjó camadas de jugadores siempre luchadores y un discurso inalterable que lo llevó y espero lo lleve a muchos éxitos más. Maestro, no nos deje jamás.