El quinto romance
"Ferreira en Tembladerani, es su casa definitivamente. (Foto: Salazar)"
Por quinta vez en ocho años, el delantero uruguayo William Ferreira se puso la camiseta de Bolívar con la misión de seguir siendo la carta de gol del equipo que hace dos años que no conoce de éxitos.
Ferreira vuelve por quinta vez a Bolívar, lo hace en un momento crítico en el que el club perdió a cuatro de sus jugadores como Juan Miguel Callejón, José Sánchez Capdevila, Hugo Bargas y Rudy Cardozo.
Desde 2009, Ferreira se consolidó como un ídolo de filas celestes, tuvo un romance eterno con la hinchada, no así con los dirigentes que lo consideraron muy caro para el club y lo dejaron partir en varias ocasiones.
Llegó a Bolívar a inicios de 2009, era desconocido para muchos pese a que había jugado en Nacional (1 gol), Fénix (18 goles), Rampla (6) y Defensor Sporting (9). Pero poco a poco se ganó el aprecio de la hinchada al convertirse en goleador en la campaña 2009 y 2010.
En 2011 se fue de Bolívar para probarse en el Valladolid, de España, donde llegó a ser contratado, pero el cupo de extranjeros le impidió jugar aquella temporada por lo que tuvo que volver a Bolivia.
En su retorno a Bolívar jugó por año y medio en el club antes de irse al Liverpool, de Uruguay, donde estuvo seis meses hasta finales de 2012.
Tras su paso fugaz en el fútbol uruguayo, Ferreira volvió en 2013 y con Bolívar se consagró campeón, fue figura del equipo y lo llevó hasta las semifinales de la Copa Libertadores de América, pero por tercera vez decide irse, esta vez al fútbol mexicano.
Luego de un año malo en México y Ecuador, Ferreira acepta un cuarto ciclo en Bolívar, BAISA convence a “la Fiera” a jugar la temporada 2015-16, pero le fue mal ya que una lesión le impide jugar el resto del año y apenas unos partidos de la nueva temporada.
Sin equipo y actividad desde junio de 2016, Ferreira retorna en un quinto ciclo con la Academia, esta vez será por dos años donde tiene la misión de dar a Bolívar los títulos que no conoce desde hace dos temporadas.
- La Prensa