A 43 años de la fundación de la Liga
"Las horas previas a esa fundación en la ciudad de La Paz. (Foto: Archivo)"
(Por Jorge Jové).- La primera idea de formar una liga nacional surgió a principios de la década de 1960, pero no se materializó hasta el 23 de agosto de 1977, hace 43 años. Sus principales impulsores fueron Rafael Mendoza Castellón, presidente de The Strongest, y Mario Mercado Vaca Guzmán, titular de Bolívar.
Los delegados de ambos clubes ante la Asociación de Fútbol de La Paz (AFLP) no podían tolerar más que con el voto mayoritario de equipos de las divisiones de aficionados y la Primera “B” junto a muchos de los de la principal categoría rechazaran todas sus iniciativas.
Entre 1950 y 1976, las asociaciones establecidas en las capitales departamentales se encargaban de organizar sus torneos locales. Campeón y subcampeón, además del tercero en algunas temporadas, se clasificaban a la Copa Nacional Simón Bolívar que comenzaba a mediados de octubre y terminaba cerca de fin de año, con la clasificación de los representantes bolivianos a la Copa Libertadores de América.
Estronguistas y bolivaristas colmaban las tribunas del viejo estadio Hernando Siles, con capacidad para 21 mil personas y generaban la mayor parte de los ingresos que se repartían todos en partes iguales. En cada jornada había cuatro partidos, dos los sábados y dos los domingos. En el lance estelar de cada fecha, jugaban atigrados o celestes y eran el principal motivo de atracción popular.
Los clubes que formaban, en el caso paceño, la Primera “A” dependían, en su gran mayoría de empresas o instituciones estatales: Chaco Petrolero, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos; 31 de Octubre, de la Corporación Minera de Bolivia; Ferroviario, de la Empresa Nacional de Ferrocarriles; Municipal, de Alcaldía de La Paz; Litoral, de la Policía Boliviana; Mariscal Santa Cruz, de las Fuerzas Armadas; Universitario, de la Universidad Mayor de San Andrés; Fígaro Constructor, de los obreros municipales, o Unión Maestranza, de los trabajadores ferroviarios de Viacha, a los que sumaban otros que dependían de sindicatos, como Primero de Mayo, de los choferes de La Paz; Lanza, de los carniceros, o 16 de Noviembre, de los gráficos.
Estas entidades recibían desembolsos estatales o de los trabajadores quienes forzosamente eran asociados y debían dar cuotas mensuales, bajo la forma de descuentos o aportes sindicales.
Los clubes independientes y los más populares quedaban en desventaja ante este oligopolio estatal y la cuestión hizo crisis en 1977, cuando en forma conjunta, Freddy Oporto Lens, del Tigre, y Germán Jordán Aramayo, de la Academia, plantearon que las recaudaciones de cada jornada beneficien a ambos planteles.
El entonces presidente de la AFLP, José Laquis Chequer, del club Olympic, recién ascendido a Primera “A”, puso la idea en consideración de los miembros del Consejo Central y el resultado fue obviamente negativo para los dos “grandes” del fútbol paceño. Oporto Lens y Jordán Aramayo se levantaron de la mesa de sesiones y abandonaron el edificio ubicado en la calle Juan de la Riva 1428. Sería la última vez que ambos clubes presentarían delegados para tratar temas del Consejo Central, que aglutina a los clubes de Primera “A” y representaciones de Primera “B” y de la sección de Aficionados.
Muchos años después, el fallecido Wálter Mendoza, por muchos años infatigable presidente del Comité Técnico, aseguró, tras la salida de los representantes de The Strongest y Bolívar, que nadie debía preocuparse pues pronto volverían y se disculparían.
Grave error. Mendoza Castellón y Mercado Vaca Guzmán habían dado instrucciones precisas a sus hombres de confianza para enfrentar la situación. Pronto se les unió José Saavedra Banzer, presidente del Club Always Ready, y entre todos, entablaron contactos con los presidentes de las instituciones futbolísticas más importantes y populares del interior del país. Municipal, a la sazón una potencia del balompié paceño, rompió también con la AFLP, y se unió a los disidentes.
Entretanto, los contactos alcanzaron a dirigentes de los clubes Jorge Wilstermann, Aurora, Petrolero y Bata, de Cochabamba; Oriente Petrolero, Blooming, Real Santa Cruz y Guabirá, de Santa Cruz; Independiente Unificada, de Potosí; Stormers, de Sucre; San José, de Oruro, y 20 de Agosto, de Trinidad.
Sus presidentes y principales dirigentes acudieron el martes 23 de agosto de 1977 a la sesión en la que se fundó la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, evento que tuvo lugar en el entonces llamado Sheraton Hotel, de la sede del gobierno, hoy Real Plaza que es empleado como centro de aislamiento para pacientes leves de COVID-19.
Los invitados de honor fueron el entonces secretario general del Deporte y la Juventud, Guillermo Bulacia Salek, quien representó al expresidente Hugo Banzer Suárez, y Mauro Cuéllar Caballero, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, quien ocupaba ese cargo como dirigente del club Universitario, de La Paz.
La nueva institución contó el reconocimiento de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF), cuyo titular era por entonces el peruano Teófilo Salinas Fuller.
En menos de un mes y medio, la historia demostró que Laquis Chequer estaba equivocado y que el rodillo de los clubes “pequeños” solo sirvió para dejar a la AFLP en un estado de completo abandono por muchos años, a grado tal que el talentoso Rubén Almagro, argentino naturalizado boliviano y enganche de 31 de Octubre, declaró en una ocasión que “no podemos seguir jugando por trofeos y medallas”.
Fue cuando las asociaciones reaccionaron y lograron que desde 1981 se produzca lo que se conoció como “interrelación” con la Liga y se promueva un sistema de ascensos y descensos directos e indirectos, pero esa es otra historia.
La Liga permaneció bajo esa figura hasta que el recientemente fallecido César Salinas Sinka logró la integración de los estamentos del fútbol nacional y se dio paso a la División Profesional, pero siempre con un carácter nacional y no regional.
Antes de morir, el argentino León Najnudel, creador de la Liga Nacional de Baloncesto de Argentina, declaró a la revista El Gráfico de su país, que “siempre entendí que nuestros jugadores estaban muy dispersos en todo el país y se quedaban sin poder competir entre los mejores y contra los mejores (…) No teníamos calidad ni cantidad de competencia”.
Esa cita se puede aplicar perfectamente a lo que sucedía con el fútbol nacional hasta ese momento. La competencia a escala nacional ha sido la clave para una notable mejoría del balompié en el país, aunque trajo consigo otros problemas que deben ser resueltos en el futuro inmediato, como la formación de nuevos jugadores.
En la borrosa e histórica fotografía del acto fundacional de la institución aparecen Oporto Lens, Mendoza Castellón, Cuéllar Caballero, Bulacia Salek, Mercado Vaca Guzmán, Jaime Soria Galvarro, dirigente del club Bolívar, y Mario Marañón Zárate, del club Always Ready, en el sky-room del Sheraton.
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