No pudimos “nadar” hasta el final
"Partido difícil de analizar tácticamente, sobre todo en el primer tiempo, debido al campo de juego completamente encharcado.(Facebook)"
(Por Mauricio Céspedes).- Bolivia cayó por 2-0 ante Ecuador por la segunda fecha de las clasificatorias sudamericanas. La selección, que vistió de rojo por primera vez, tuvo un gran despliegue físico en una cancha inundada pero no pudo aguantar los 90 minutos el empate valioso que conseguía en el estadio Atahualpa.
Desde tempranas horas hubo amenaza de lluvia en Quito pero nadie imaginaba que se convertiría en el jugador número 12 del partido. El campo se llenó de charcos y se convirtió en una piscina, donde la pelota picaba a gran velocidad en algunas partes de la cancha y en otras se detenía en seco. A nadie le hubiera extrañado que se suspendiera el cotejo, ya que las condiciones no estaban dadas para jugar al fútbol con normalidad. Pero el encuentro se jugó y las condiciones del Atahualpa beneficiaron la mayor parte a Bolivia, ya que Ecuador no pudo desplegar su idea y sus jugadores no pudieron aprovechar su velocidad.
En el primer tiempo, la selección se paró muy bien con la línea de 5 atrás y un Daniel Vaca seguro, el medio campo le dio mucho aire buscando generar peligro (gran partido de Galindo, Veizaga y Campos) y Duk peleó muy bien arriba. El conjunto conducido por Gustavo Quinteros tuvo algunas oportunidades producto del empuje y la presión pero se encontró o con el agua o con la defensa boliviana o con el arquero nacional. El combinado dirigido por Julio César Baldivieso apeló al contragolpe y también tuvo alguna chance de anotar. La jugada más peligrosa llegó de los pies de Jhasmani Campos, quien remató un tiro libre desde el vértice del área y su disparo pegó en el travesaño. Así concluyó la etapa inicial de un choque desnaturalizado por el agua pero que favoreció a la selección.
En el entretiempo intentaron arreglar el campo de juego (sobre todo el sector donde iba a atacar Ecuador) y se vieron menos charcos, pero el daño al gramado ya estaba hecho. La dinámica del partido no cambió, el conjunto ecuatoriano buscó con todo el gol y Bolivia apelaba a defenderse y contraatacar. Se notó que la línea de tres les sentó mejor a Zenteno, Marteli y Eguino y podría ser la forma de pararse atrás, por lo menos en condición de visitante. Yasmany Duk hizo una gran labor aguantando arriba y Campos tuvo otro tiro libre, muy parecido al del primer tiempo, que fue despejado por Alexander Domínguez.
Pero llegó el minuto fatídico, a los 80´ llegó un pase en profundidad para Miler Bolaños, que ingresó solitario por la parte izquierda de la defensa y definió por debajo de Vaca. Fue un golpe anímico para todos, más que todo por el esfuerzo físico que hicieron los jugadores y el corazón que le pusieron. Al final, Baldivieso intentó con Gilbert Álvarez y Gabriel Ríos pero no pudieron hacer nada. Sobre el filo del encuentro, Felipe Caicedo convirtió un penal cometido por Daniel Vaca.merecíamos perder pero un 0-0 de visita tiene eseriesgo de que en cualquier momento te edén anotar un gol. El sabor es amargo porque se perdió en los últimos minutos pero se demostró mucho coraje y orden defensivo (el único error fue en el primer tanto). Las lágrimas de los jugadores (según lo expresado por Baldivieso)demuestran que algo cambio en la selección y ahora sólo queda apoyar en el proceso y esperar que los resultados acompañen a la actitud.